LECTURAS DEL LUNES XXIV DEL T. ORDINARIO 14 DE SEPTIEMBRE (ROJO)
Exaltación de la Santa Cruz, fiesta.
Ritos iniciales.
Antífona de entrada Cf. Gal 6, 14
Nosotros hemos de gloriarnos en la cruz de nuestro Señor Jesucristo: en él está nuestra salvación, vida y resurrección, por él somos salvados y liberados.
Oración colecta.
Oh, Dios, que para salvar al género humano has querido que tu Unigénito soportará la cruz, concede, a quienes hemos conocido en la tierra este misterio, alcanzar en el cielo los premios de su redención. Por nuestro Señor Jesucristo.
Liturgia de la palabra.
“Haz una serpiente como esas y levántala en un palo"
Del libro de los números 21, 4 - 9
En aquellos días, el pueblo se impacientó y murmuró contra Dios y contra Moisés, diciendo: "¿Para qué nos sacaste de Egipto? ¿Para que muriéramos en el desierto? No tenemos pan ni agua y ya estamos hastiados de esta miserable comida".
Entonces envió Dios contra el pueblo serpientes venenosas, que los mordían, y murieron muchos israelitas. El pueblo acudió a Moisés y le dijo: "Hemos pecado al murmurar contra el Señor y contra ti. Ruega al Señor que aparte de nosotros las serpientes". Moisés rogó al Señor por el pueblo y el Señor le respondió: "Haz una serpiente como ésas y levántala en un palo. El que haya sido mordido por las serpientes y mire la que tú hagas, vivirá". Moisés hizo una serpiente de bronce y la levantó en un palo; y si alguno era mordido y miraba la serpiente de bronce, quedaba curado.
Palabra de Dios, Te alabamos Señor.
Salmo Responsorial 77, 1-2. 34-35. 36-37. 38
R./. No olvidemos las hazañas del Señor.
Escucha, pueblo mío, mi enseñanza; presten oído a las palabras de mi boca.
Abriré mi boca y les hablaré en parábolas; anunciaré lo que estaba oculto desde la creación del mundo. R/.
Cuando Dios los hacía morir, lo buscaban y madrugaban para volverse hacia él.
Se acordaban de que Dios era su auxilio;
el Dios altísimo su redentor. R/.
Lo adulaban con su boca, le mentían con su lengua; su corazón no era sincero con él, ni eran fieles a su alianza. R/.
Pero él sentía lástima de ellos, les perdonaba su culpa y no los destruía.
Muchas veces dominó su ira y apagó el furor de su cólera. R/.
“Se humilló a sí mismo y por obediencia aceptó incluso la muerte, y una muerte de cruz”
De la carta del apóstol San Pablo a los filipenses 2, 6 - 11
Cristo, siendo Dios,no consideró que debía aferrarse a las prerrogativas de su condición divina, sino que, por el contrario, se anonadó a sí mismo tomando la condición de siervo, y se hizo semejante a los hombres.
Así, hecho uno de ellos, se humilló a sí mismo y por obediencia aceptó incluso la muerte, y una muerte de cruz.
Por eso Dios lo exaltó sobre todas las cosas y le otorgó el nombre que está sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús todos doblen la rodilla en el cielo, en la tierra y en los abismos, y todos reconozcan públicamente que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Palabra de Dios. Te alabamos Señor.
Aclamación antes del Evangelio
R/. Aleluya, aleluya.
Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, porque con tu Santa Cruz redimiste al mundo.
R/. Aleluya
“Como Moisés levantó la serpiente en el desierto así tiene que ser levantado el Hijo del hombre”
Del Santo Evangelio según San Juan 3,13 - 17
En aquel tiempo, Jesús dijo a Nicodemo: "Nadie ha subido al cielo sino el Hijo del hombre, que bajó del cielo y está en el cielo. Así como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así tiene que ser levantado el Hijo del hombre, para que todo el que crea en él tenga vida eterna.
Porque tanto amó Dios al mundo, que le entregó a su Hijo único, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salvara por él''.
Palabra del Señor. Gloria a ti Señor Jesús.
Liturgia eucarística.
Oración sobre la ofrendas.
Señor, que nos limpie de toda culpa esta oblación, la misma que en el área de la cruz quito el pecado del mundo entero. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona de comunión Cf. Jn 12, 32
Cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí, dice el Señor.
Oración después de la comunión. Alimentados en tu sagrado banquete, te pedimos, Señor Jesucristo, que lleves a la gloria de la resurrección a los que has redimido mediante el leño de la cruz vivificadora. Tú, que vives y reinas...