Jueves. Santa Teresa de Ávila, virgen y doctora de la iglesia. Memoria obligatoria. 15 de octubre (Blanco)
Ritos iniciales.
Antífona de entrada.
Esta es una virgen sabia y prudente, qué salió a recibir a Cristo con la lámpara encendida.
Oración colecta.
Escúchanos, Dios, Salvador nuestro, para que en la alegría de la fiesta de tu virgen Santa Teresa de Ávila aprendamos a servirte con amor. Por nuestro señor Jesucristo.
Liturgia de la palabra.
"Nos eligió en Cristo antes de crear el mundo"
De la carta del apóstol san Pablo a los efesios 1, 1-10
Yo, Pablo, apóstol de Cristo Jesús por voluntad de Dios, les deseo a ustedes, los hermanos y fieles cristianos que están en Éfeso, la gracia y la paz, de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en él con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en Cristo, antes de así lo quiso, que, por medio de Jesucristo, fuéramos sus hijos, para que alabemos y glorifiquemos la gracia con que nos ha favorecido por medio de su Hijo amado.
Pues por Cristo, por su sangre, hemos recibido la redención, el perdón de los pecados. Él ha prodigado sobre nosotros el tesoro de su gracia, con toda sabiduría e inteligencia, dándonos a conocer el misterio de su voluntad. Éste es el plan que había proyectado realizar por Cristo, cuando llegara la plenitud de los tiempos: hacer que todas las cosas, las del cielo y las de la tierra, tuvieran a Cristo por cabeza.
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial 97
R/. El Señor nos ha mostrado su amor y su lealtad.
Cantemos al Señor un canto nuevo, pues ha hecho maravillas. Su diestra y su santo brazo le han dado la victoria. R/.
El Señor ha dado a conocer su victoria y ha revelado a las naciones su justicia. Una vez más ha demostrado Dios su amor y su lealtad hacia Israel. R/.
La tierra entera ha contemplado la victoria de nuestro Dios. Que todos los pueblos y naciones aclamen con júbilo al Señor. R/.
Cantemos al Señor al son del arpa, suenen los instrumentos. Aclamemos al son de los clarines al Señor, nuestro rey. R/.
Aclamación antes del Evangelio Juan 14, 6
R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie va al Padre si no es por mí, dice el Señor.
R/. Aleluya.
“Les pedirán cuentas de la sangre de los profetas, desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías”
Del santo Evangelio según san Lucas: 11, 47-54
En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos y doctores de la ley: "¡Ay de ustedes, que les construyen sepulcros a los profetas que los padres de ustedes asesinaron! Con eso dan a entender que están de acuerdo con lo que sus padres hicieron, pues ellos los mataron y ustedes les construyen el sepulcro.
Por eso dijo la sabiduría de Dios: Yo les mandaré profetas y apóstoles, y los matarán y los perseguirán, para que así se le pida cuentas a esta generación de la sangre de todos los profetas que ha sido derramada desde la creación del mundo, desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías, que fue asesinado entre el atrio y el altar. Sí, se lo repito: a esta generación se le pedirán cuentas.
¡Ay de ustedes, doctores de la ley, porque han guardado la llave de la puerta del saber! Ustedes no han entrado, y a los que iban a entrar les han cerrado el paso". Luego que Jesús salió de allí, los escribas y fariseos comenzaron a acosarlo terriblemente con muchas preguntas y a ponerle trampas para ver si podían acusarlo con alguna de sus propias palabras.
Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.
Liturgia eucarística.
Oración sobre las ofrendas.
Señor, te proclamamos admirable en tu virgen Santa Teresa de Ávila, y humildemente rogamos a tu divina majestad que, así como te complaces en los méritos de esta virgen, aceptes igualmente complacido el culto que tu pueblo te tributa. Por Jesucristo nuestro Señor.
Antifona de comunión Mt 25, 6
Que llega el esposo, salid a recibir a Cristo, el Señor.
Oración después de la comunión.
Señor, fortalecidos en tu eucaristía, te pedimos que, a ejemplo de Santa Teresa de Ávila llevemos en nuestro cuerpo la muerte de Cristo y nuestra vida sea un esfuerzo continuo para unirnos cada vez más a ti. Por Jesucristo nuestro Señor.